Lo importante que es saber de lo que se habla

Reunión matutina. Un sacerdote escandalizado hablando del paso de la modernidad a la post-modernidad, afirmando con asombro cómo todo ha cambiado y ahora todo es tan light. Me pregunto si el susodicho sabe de lo que está hablando o si de lo que se trata es de un discurso plagado de lugares comunes. Todos sabemos la respuesta.

La gente debería ponerse a estudiar las cosas que quiere decir o mejor callarse. Hay momentos en que lo mejor que podemos hacer es callarnos. Que viva la postmodernidad, que viva Habermas que no la ha completado, que viva la transmodernidad, que vivamos nosotros los no-modernos, la devotio moderna medieval. Que vivan sobre todo los movimientos modernistas latinoamericanos: "Ya teníamos surrealismo, ya teníamos socialismo" dice el manifiesto antropofágico de 1928.

En todo caso, prometo para cuando llegue la revolución, encender en llamas toda aquella palabra que afirme con asombro el paso de la modernidad a la postmodernidad. Seguiré enviando a la hoguera a todos los movimientos neo-ultra-conservadores y finalmente, cuando todo sea humo y cenizas, con los que queden, empezaremos a ponerle fecha a las tan antiguas problemáticas post-modernas. Post claro!

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